lunes, 17 de noviembre de 2014

Día de los derechos del niño.





LOS DERECHOS DE LA INFANCIA.-

PRINCIPIO 1:

El derecho a la igualdad, sin distinción de raza, religión o nacionalidad.



Cuento: " Las mondas de la luna "
        Gustavo Martín Garzo.

En aquel país, al llegar la primavera, las mujeres ponían un huevo, blanco, perfecto, de tacto aterciopelado, y se sentaban a esperar que el niño naciera.

Era tan hermoso ese huevo que ellas todo el tiempo lo tenían que tener en las manos. Dormían con ellos, y al apagar la luz oían un canto misterioso que no sabían de dónde venía, ni si era en sus sueños donde lo escuchaban.

Tenían aquellos huevos con ellas durante tres lunas. Al llegar la tercera, los llevaban al bosque en una ceremonia muy bonita, en que se adornaban con flores y se acompañaban con bonitos cantos.

Entonces, dejaban los huevos en un claro y regresaban a sus casas, pues aquellos niños necesitaban el secreto para nacer.

Esperaban entonces una luna más, y cuando regresaban, los niños ya habían nacido. El claro del bosque estaba lleno de los cascarones vacíos, que a la luz de la luna tenían una blancura inmaculada.

Las mondas de la luna, llamaban a aquellos cascarones.
Entonces se quedaban muy quietas esperando.

Se oía en ese momento un canto, y otro más, y otro, que venían de todos los rincones del bosque. Eran los cantos de los niños que iban al encuentro de sus madres. Unos tenían escamas; otros, aletas y cola; otros, plumas como las de los pájaros, pues durante el tiempo que habían estado en el bosque, habían tomado las cualidades de los animales que había en ese lugar.

Y las madres enseguida identificaban a sus niños por su forma de cantar, ya que ese canto era el mismo que habían escuchado en sus sueños, cuando aún estaban dentro de sus
huevos y ellas los tenían por la noche en sus camas.

Y cada una se llevaba al suyo sin importarle cómo era. Empezaba entonces aquel mundo de caricias, besos y desvelos que era la crianza de los niños. Y poco a poco estos iban
perdiendo escamas, plumas y crestas para transformarse en seres humanos.

No quiere decir esto que se volvieran iguales, pues cada uno conservaba en su carácter las cualidades del animal que le había acompañado en el bosque. De forma que si uno había vivido con un ratón, era un niño muy revoltoso; si otro con un gato, tenía los ojos rasgados; si una niña estuvo con un
mirlo, su voz era muy hermosa, y su piel negra, y si había sido un pez el que se había cuidado de una niña más, esta todo el
tiempo quería estar en el agua y movía sus manos y pies como si fueran aletas y cola.
No había un mundo donde los niños fueran a la vez tan distintos e iguales como aquel. Distintos, porque en el bosque cada criatura tiene una apariencia diferente y su propia
manera de ser; iguales, porque los cantos con que habían llamado a sus madres se parecían entre sí como los huevos de los que habían nacido. Y todos tenían el mismo corazón.



domingo, 16 de noviembre de 2014

No estáis solos










Álvaro
Queridos militares:
Quiero daros las gracias por todo lo que hacéis por nosotros.
Y para demostrarlo os dedico esta poesía:
Grandiosos militares
llenos de sangre pura
que arriesgáis vuestra vida
para protegernos de los malhechores.
Solo vosotros tenéis un corazón de oro macizo,
a pistolazos y cañonazos
al enemigo derrotáis.
Y por vuestro sacrificio
os digo con todo corazón
y el de mis amigos...


José Luis
Hola, me llamo Jose Luis, tengo 10 años. Toda España os apoya, al igual que yo. Espero que estéis bien. Que estas navidades lo paséis cerca de vuestras familias que tanto os echan de menos y os quieren. Aquí tenéis a un amigo. Os mando mucho cariño y amistad por si algún día venís a Bailén
Me despido con un fuerte abrazo.

Verdú
Hola amigos les saludo sin tan solo conocerles pues quiero compartir con ustedes mi soledad y de como me siento en estos días de celebración que junto a sus seres más queridos la pasan muy bien en un encuentro muy emotivo como son las fiestas navideñas.
Laura
Yo lo único y exclusivamente me gustaría daros gracias por: tener ese corazón lleno de valentía y generosidad, porque dais la vida por nosotros y por hacer este esfuerzo, porque tenéis que prepararos y eso cuesta sudor, dolor, lágrimas y  sufrimientos. ¡Gracias por todo, os quiero y os admiré siempre!
De vuestra amiga: Laura


lunes, 10 de noviembre de 2014

SEMANA MIGUEL HERNÁNDEZ







PEQUEÑAS APORTACIONES A LA SEMANA DE MIGUEL HERNÁNDEZ

ATARDECER EN ORIHUELA.

Una tarde tranquila el cabrero Miguel Hernández  paseaba por el huerto con sus cabritas . Se estaba
 durmiendo todo con el atardecer;  mientras sus cabras arrancaban la hierba, adormecidas con sus
 pequeñas bocas, Miguel leía un libro de poesías, hasta que el sol se ocultaba. Apoyando en un
 tronco viejo se adentraba profundamente en sus mundos poéticos. El viento que
 giraba alrededor de él  se convertiría en su amigo para siempre. 
 

María Del Mar   Cuadrado Delgado. 6ºB


EL VIENTO Y MIGUEL HERNANDEZ.



El niño Miguel Hernández, cuidaba sus cabras, pero lo que quería era ir a la escuela como los otros
 niños. Su único compañero  fue el viento, que siempre le decía; “ Nunca te rindas sigue adelante y nunca te fallaré. Abre tu corazón y claro todo lo veras”. Así siguiendo a su amigo,  Miguel conoció otros  “vientos” no tan agradables,  que le llevaron hasta la cárcel donde murió.


Miguel Ángel  González Patón. 6ºB


MIGUEL,  EL POETA

En Orihuela,
había un niño pastor,
Miguel Hernández,
un famoso escritor

Creció en su pueblo natal,
de una guerra se escapó,
pero lo capturaron y
lo llevaron a prisión

Flor de un día,
su primer hijo nació,
no tuvo suerte y
a los pocos días falleció

Al poco su segundo hijo nació,
aunque del todo no lo conoció,
por estar en la cárcel,
¡por esa maldita prisión!
Triste y desolado,
en la cárcel enfermó,
y al poco tiempo,
Miguel falleció


Ángela Navarro Fernández. 6º B



viernes, 7 de noviembre de 2014

Poesías sobre Miguel Hernández





Sus ojitos dulces
entre las rejas lloraban,
mientras en la cárcel
sus pensamientos volaban.

Vuela, vuela, pajarito,
un mensaje llevas en tu pico
vuela, vuela hasta mi hijo,
¡ mi querido Manolito ! 

¡ Hijo no llores
qué tú estás entre los mejores !

María 6º A 

 
Inma
Cuando tú no estás
yo no estoy.
Cuando tú sufres
yo también.
Cuando tú lloras
yo también.
Cuando el niño ríe
yo también.
Tus sentimientos
no solo los sientes
tú, sino también
los que a tú alrededor están

Miguel Hernández
es muy imaginativo
y extraordinario.
Poesías que hablan
de niños yunteros
y molineros.
En Madrid entre rejas
y en Orihuela también
porque dicen que en la guerra
aquella vez estuvo él.
Lucia

Un poeta ha nacido,
un poeta en Orihuela.
Enamorado de una Jiennense,
¡Se enamoró un poeta!
Juntos tuvieron a dos hijos
a Manuel Ramón y a Miguel.
Un cuento a Manolito le escribe
para cuando leer haya de saber.
A la cárcel lo llevó el hombre de gris,
donde fué soltado y vuelto a coger.
En la cárcel este muere así que:
¡El corazón se nos ha de encoger!

Laura

Miguel poeta y pastor
        que con sus poesías
        lejos llegó,
         con sus poesías
         se lo pasaba bien
         y con sus cabritas
         también.

Álvaro

Miguel Hernandez
un gran poeta
que en la sangre lo lleva.
Su gran arte y cultura
a toda la gente su poesía
conmovida dejará.
su triste y desolada vida
con penas y mucha rima.
Día y noche usa
para sus poesías terminar,
ritmo, amor,
encadenados y repeticiones
añade para hermosura dar.
Tristes guerras sufrió,
alejándose de su familia,
acabando en la cárcel,
escribiendo un cuento para su hijo
y en su mujer pensando.
¡Ay pobre Miguel!
Ojalá que algún día sea feliz.


Adrián
Miquel Hernández nació,
nació para hacer historia.
Su deber era cambiar su destino,
su destino oscuro.

Como poeta, lucho en la
 guerra de la libertad,
libertad que requiere en
todos sus poemas.

Poemas llenos de ilusión
y esperanza, unos sentimientos
Que durará para siempre,
y que con esa arma
el frío y triste mundo
intentara cambiar.


Juan L.

Hombre poeta,
Tú que has luchado.
tú que encontraste el amor
y acabaste encarcelado


Paco

A este poeta cabrero,
le gustaba ser pastor;
al que todos conocían,
como el “pastor ecritor”.

Este poeta cabrero,
se mostró a la gente;
con varias poesías inventadas,
hechas a mano, usando la mente.

Mente que así nació,
lista, imaginativa, y pensativa.
Mente que se formó,
leyendo, entendiendo, y siendo positiva.


Lucia
Miguel Hernández
nació en Orihuela,
ese día nació,
un gran poeta

Pasó muchas fatigas
durante la guerra
escribiendo bonitas poesías
a la luz de la luna llena.

En la cárcel enfermó
y siempre quedarán
las obras que él dejó.

Francisco V.
¡Pobre Miguel!
que luchó, escribió, y se enamoró
el malo hombre gris
lo encerró en la jaula.
¡Pobre Miguel!
le escribió a su hijo un cuento
para cuando supiera a leer.
Le dedicó a su hijo Manolito,
un cuento,
le dijo nunca te separes
de tus seres queridos.


Sergio G.
Poeta y creador,
entusiasmado de sus obras.
Cuando el frío cae
él empieza a crear
sus obras y poesías
cuando la noche cae
él empieza a temblar.
En la cárcel solo
él no quiere estar.
Se oyen ruidos espantosos
que le hacen temblar.
Por la mañana habla con su familia
y le dice "aquí no quiero estar".
Cuando los policías se descuidan
él intenta escapar
le crea unos microcuentos
a sus hijos que a su mujer
le harían llorar, cortos
pero con sentimientos.
Un día inesperado
le quieren operar de un pulmón
la operación ha salido bien
pero al día siguiente ocurre
lo inesperado: la muerte


miércoles, 5 de noviembre de 2014

Trabajo de D. Miguel Ángel sobre Miguel Hernández


 


Es imposible hablar de Jaén y no hacerlo de sus olivos y de sus aceituneros altivos. ¿Es posible concebir Jaén sin asociarla al olivo?
El enorme tapiz de olivos que se observa en los campos de Jaén ha ocasionado todo un ecosistema en el que conviven decenas de especies animales, algunas de enorme curiosidad, que a los que visitan por primera vez la provincia no deja de impresionarles y queda dominado por las líneas geométricas de cultivos que no parecen tener fin y que hacen bueno la metáfora del poeta, ese "mar de olivos”. Todo lo anterior se resume en el siguiente terceto:
Llanto de olivos,
vuelo de golondrinas
encadenadas.
Antonio G. Vargas
Aunque Miguel Hernández no es un poeta andaluz, sí que tuvo bastante relación con nuestra Comunidad Autónoma, pues estuvo destinado en Jaén, con el batallón de campesinos durante la guerra civil, en 1937. En esta ciudad concebiría a su hijo, que nacería el 19 de diciembre de ese mismo año. Entonces escribiría algunos de sus poemas que integraría más tarde su libro "Vientos del Pueblo", entre los que destacaría "Aceituneros".
Este poema de Miguel Hernández es un canto a la libertad y a la defensa del labriego que durante años ha estado sometido a trabajos muy duros y a salarios muy bajos. Es una llamada al terrateniente que durante mucho tiempo ha vivido del trabajo de sus asalariados, sin tener en cuenta sus condiciones de vida infrahumanas.
ANDALUCES DE JAÉN

Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
decidme en el alma, ¿quién,
quién levantó los olivos?
No los levantó la nada,
ni el dinero, ni el señor,
sino la tierra callada,
el trabajo y el sudor.
Unidos al agua pura
y a los planetas unidos,
los tres dieron la hermosura
de los troncos retorcidos.
Levántate, olivo cano,
dijeron al pie del viento.
Y el olivo alzó una mano
poderosa de cimiento.
Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
decidme en el alma ¿quién
quién amamantó los olivos?
Vuestra sangre, vuestra vida,
no la del explotador
que se enriqueció en la herida
generosa del sudor.
No la del terrateniente
que os sepultó en la pobreza,
que os pisoteó la frente,
que os redujo la cabeza.
Árboles que vuestro afán
consagró al centro del día
eran principio de un pan
que sólo el otro comía.
¡Cuántos siglos de aceituna,
los pies y las manos presos,
sol a sol y luna a luna,
pesan sobre vuestros huesos!
Andaluces de Jaén,
aceituneros altivos,
pregunta mi alma: ¿de quién,
de quién son estos olivos?
Jaén, levántate brava
sobre tus piedras lunares,
no vayas a ser esclava
con todos tus olivares.
Dentro de la claridad
del aceite y sus aromas,
indican tu libertad
la libertad de tus lomas.
Miguel Hernández